Investigadores españoles demuestran que es posible retrasar en 4-5 años la progresión del cáncer de mama avanzado

23 de gener de 2012 · Clínica Bofill

Una investigación de 42 hospitales españoles ha demostrado que el uso prolongado de una terapia biológica permite retrasar la progresión de algunos casos de cáncer de mama avanzado, ya en fase metastásica, entre 51 y 60 meses, según los datos presentados en una reunión sobre estos tumores celebrada en Madrid. “Conocemos cada vez mejor la biología del cáncer de mama y eso conlleva que el control de la enfermedad sea también más eficaz”, ha asegurado la doctora Ana Lluch, del Hospital Clínico de Valencia, que ha participado en este encuentro.

En la investigación han participado 103 pacientes y, en concreto, se trataba de identificar qué perfiles de pacientes con cáncer de mama HER-2 positivo avanzado –variante que afecta al 20 por ciento de estos tumores– eran las que van a tener una respuesta más mantenida en el tiempo.

Para ello, utilizaron un tratamiento continuado con trastuzumab, comercializado por Roche con el nombre de ‘Herceptin’, en mujeres que previamente habían recibido la terapia estándar con quimioterapia, para ver hasta qué punto era beneficioso continuar el tratamiento hasta la progresión del tumor.

El resultado fue que la supervivencia se prolongó sustancialmente, con una mediana de 51 meses en las pacientes con respuesta parcial y más de 60 meses en aquellas con respuesta completa, en las que se había logrado la desaparición del tumor. Lo habitual es que utilizando sólo la quimioterapia el cáncer se reactive al cabo de unos 15 a 20 meses de media.

“Hablamos, no debe olvidarse, de pacientes con metástasis”, aclara la doctora Lluch, “lo cual supone que el bloqueo del receptor HER2 se traduce en periodos de tiempo muy largos con la enfermedad controlada”. En definitiva, añade, “hablamos de buenos resultados incluso en mujeres con la enfermedad diseminada”.

El estudio resulta además revelador sobre si es o no seguro utilizar estos tratamientos de forma tan prolongada ya que se ha visto que “los efectos secundarios prácticamente no se incrementan”.

“Hay que vigilar la función cardiaca pero es un tratamiento seguro, que se podría dar durante años”, señala esta experta que defiende el uso de esta medicación “mientras la paciente no progrese”.

SIN QUIMIOTERAPIA PARA QUE NO HAYA TOXICIDAD

Además, precisa que es una estrategia que “no sería posible poner en práctica con la quimioterapia, que debe administrarse durante un periodo limitado de seis a ocho ciclos, ya que en un determinado momento, es necesario retirarla porque la toxicidad es superior al beneficio”.

Por otro lado, en este encuentro sobre cáncer de mama el doctor Javier Cortés, del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, ha presentado los últimos resultados del estudio ‘Cleopatra’, que representa “el impacto más favorable sobre el pronóstico de estas pacientes desde que hace ya algo más de una década pudiéramos empezar a aplicar la primera terapia dirigida“.

Este ensayo clínico mostró el beneficio de añadir el fármaco experimental pertuzumab, también desarrollado por Roche, a la terapia estándar de trastuzumab más quimioterapia. El resultado es una mediana de seis meses más de supervivencia libre de progresión, que los expertos consideran un paso más hacia la cronificación de este tumor.



Font: Salud y medicina